El Papa Benedicto XVI visitará la Sagrada Familia el próximo 7 de noviembre
Después de 28 años y un día, el máximo representante de la Iglesia católica pisará la capital catalana. Será el próximo 7 de noviembre, día en el que Benedicto XVI presidirá la consagración de la Sagrada Família, «la iglesia más importante que se construye en el mundo», como la definió ayer el cardenal arzobispo de Barcelona, Lluís Martínez Sistach, en la rueda de prensa que convocó para comunicar lo que calificó como «buenísima noticia».
La del Santo Padre será una visita relámpago –vendrá y se marchará en el mismo día–, por lo que «no ha de resultar demasiado cara», defendió Martínez Sistach al ser preguntado por la inversión que puede suponer el despliegue de medios que conlleva una visita de tal calado en tiempos como los que corren.
Sobre el día elegido, el domingo 7 de noviembre, se trata de uno de los que suenan en las quinielas para las autonómicas, previstas para el último trimestre del año. El cardenal «pidió y agradeció» «la colaboración de las autoridades» y sostuvo que la fecha se ha elegido después de buscar un domingo libre en la agenda del Papa –tarea harto difícil–, ya que las misas de consagración deben celebrarse en domingo. El presidente del patronato del templo, Joan Rigol, fue más tajante. En declaraciones a Europa Press, el expresidente del Parlament afirmó que «lo fijo ahora es el viaje del Papa, y lo que no está fijado son las elecciones».
Ante las recomendaciones de Rigol, el tripartito respondió que la visita «no interferirá en los comicios». Y, pese a que el portavoz adjunto del grupo parlamentario del PSC, Joan Ferran, afirmó que una cosa es la Iglesia y otra la política y que no sería ningún inconveniente que las elecciones coincidieran con la visita papal, es poco probable que un político que se declara católico, como el president Montilla, convoque las elecciones en una fecha tan señalada para los seguidores de Ratzinger.
En los meses que faltan para la visita del Papa, quien el día antes de viajar a Barcelona lo hará a Santiago de Compostela, donde conmemorará el Año Santo, el interior del templo estará listo. Para ver el conjunto del ambicioso proyecto iniciado por Antoni Gaudí finalizado por completo habrá que esperar «entre 15 y 20 años», según apuntó Sistach.
Y, mientras los religiosos catalanes consideran que la visita papal «acercará Catalunya a la universalidad de la Iglesia», el grupo de Facebook "No a la visita del Papa. No con mis impuestos" contaba ayer por la tarde con 60.000 admiradores, entre los que no se contarán los comerciantes de los alrededores del templo de Gaudí, que celebraron la visita por el impulso que dará a sus negocios.
Fuente: El periodico.com









